viernes, 22 de mayo de 2015

Libro de Juan El rescate de Sara. PGN 154


      


Katerina se abrazó a ella, su llanto era incontenible ¿tu querrás ser mi madre? Si, si tú lo deseas cariño. No me lo puedo creer, voy a tener unos padres que me cuiden y me ayuden, nunca más me sentiré sola… -Yo me aleje, el nudo que sentía en la garganta me impedía articular palabra.



Sí, quiero irme, quiero ser tu hija deseo con toda mi alma llamarte Mama porque yo nunca he recibido tanto cariño de una madre como el que tu me has brindado Ohh! Sí, sí, mi mama te quiero mucho y te adoro. A mí se me empañaron los ojos era inútil disimular. Escuche a mis espaldas unos pasos precipitados, me di la vuelta ella se acercaba a grandes pasos con los brazos extendidos. Se me abrazo sollozando. Sentí su cuerpo, temblaba como una hoja estremecida por la brisa –Joannes!… -vamos pequeña cálmate, nunca más  estaréis solos Te quiero mucho…que alegría, soy muy feliz, tengo unos padres, los adoro. Puedo llamarte papa. Puedes llamarme como tú lo desees, mis sentimientos hacia ti, siempre serán los mismos -Johannes yo te quiero como si fuera tu hija… Quiero llamarte Papa, necesito llamarte papa. Está bien cariño, yo…bueno tendré que acostumbrarme. Vamos a ver que le ocurre a Mama. Ella corrió hacia donde estaba Teresa, se abrazó de nuevo a ella y me hizo señas para que me acercara allí, nos abrazamos los tres. Oh que feliz que soy mama, somos una familia ¿verdad? si Hija somos una familia.
En este momento falta uno. Papa ¿quieres que vaya y me traiga al niño? Si, ve, trátelo, ero ten cuidado que no se despierte.

 Mañana les daremos la noticia a ellos y el próximo sábado tenemos que celebrar un cumpleaños. Teresa me miro extrañada ¿Katerina tu sabes de alguien que cumpla  años el Jueves de esta semana. Ella sonrió diciendo, pero tú! ¿Cómo sabes que el jueves es mi cumple años?, no creo haberte dejado nunca mi documento de identidad. Fue aquella noche en tu casa cuando me disponía a coger tu bolso lo tenías colgado de una silla, en el asiento  de  la misma tenías desparramadas algunos objetos entre ellos  estaba tu documento de identidad no pude evitar echarle  un vistazo.

Mirad, mi cielo estaba despierto y no a llorado, oh, como sonríe Si hija ¿y sabes porque? Porque él también está percibiendo la felicidad que te embarga en este momento. Mama ¿qué vamos a hacer ahora? Cariño creo que tendríamos que ir a acostarnos ya es la una y media. Pues yo no quiero acostarme, tengo miedo de despertar y que esto solo haya sido un sueño, no lo podría soportar, me moriría. Vamos esta noche dormiréis tu y el niño en nuestra habitación en la cama de Johannes. Pero él va a tener que dormir otra vez por mi culpa en el sofá y además  mañana tiene que ir a trabajar. No, mañana no tengo que ir a trabajar, tengo que ir a Nirek con Berk ¿y quién ara el reparto? Lo ara Serguei el cuñado de Berk. Ese hombre me cae bien es muy cómico siempre que viene y esta el niño despierto empieza a hacer gestos raros con los ojos ¿sabes a quien se parece? No se si abras visto una serie de televisión que se titulada los Ropers. Se le parece a york ¿verdad? Si hija asombrosamente.

Buenos días cariño no vas esta mañana al montecillo. No, esta tarde subiré un rato después de almorzar, me ayudara a hacer la digestión… ¿Cómo ha pasado la noche nuestra….


jueves, 7 de mayo de 2015

Libro de Juan (El rescate de Sara) PGN. 162



Dime ¿qué ocurrió después de que te adentraras en el bosque? No, no pude hacerlo con el niño. Si lo hacía sola adelantaría más, saldría corriendo y cuando estuviera a punto de entrar en el bosque lo llamaría para  hacer que se alejara del niño y con la ventaja que le llevaba sería suficiente para llegar a casa del vecino.

Aproveché que se había sentado cerca del montón de leña, Salí corriendo, lo llame se sorprendió al escuchar mi voz, miro en dirección donde me encontraba. Salio corriendo me sorprendí  que avanzara tan a prisa. Cuando me di cuenta estaba cerca de mí. Llegue a casa de los vecinos, llame a la puerta, grite su nombre -por favor ábranme -seguí corriendo esta vez me dirigía hacia la carretera, ya casi  me estaba alcanzando. Tropecé con algo perdí el equilibrio, caí al suelo,  iba a reincorporarme, pero, desistí… -ya no tenía remedio –pensé.

Allí estaba el empuñando el hacha con las dos manos -empezó a levantar los brazos mientras decía. Bueno aquí acaba todo para ti. Yo solo esperaba recibir el golpe -¿porque quieres matarme? –le ¡¡grite!! Tu sabes bien porque! Yo no quería que lo tuvieses ¿Recuerdas que te lo dije? Primero acabare contigo después regresare y lo matare a él. Vi su rostro, sus ojos estaban llenos de ira. Pero! ¿Por qué….?. En aquel instante se escuchó un aullido, fue algo estremecedor, el eco provenía de todas partes. El maldijo, desvió la mirada, anduvo unos pasos hacia atrás. Me reincorpore; allí estaba el perro dando unos ronquidos que helaban al sangre. Él se puso en guardia con el hacha, en un tono amenazante, pero estaba totalmente desconcertado. Aproveché corrí a la casa. Entre a toda prisa para evitar que el llegara. Fui directamente hacia donde estaba la cuna. Me lleve un gran susto… Allí estaba el perro junto  a mi hijo, era… Su tono ya no era amenazante. Ahora emitía unos gruñidos leves… sin dejar de mirar al niño.



martes, 28 de abril de 2015

Libro de Juan (El rescate de Sara) PGN 3




En aquel momento me vino a la mente el movimiento de aquellos matorrales allí junto al arbusto, de nuevo fije la vista sobre aquel punto: nada no se mueve nada. En ese instante me invadió una sensación extraña, una mezcla de preocupación, miedo y a la vez curiosidad. Decidí acercarme hasta allí a ver si había algo o todo era fruto de mi imaginación.

Empecé a descender, iba de prisa… Unos pasos y tuve que aminorar la marcha, el corazón empezó a latirme de prisa en ese instante se estaba apoderando de mí una tensión -tengo…tengo que tomármelo con calma –pensé. Debo ir  más despacio, no quiero que me ocurra lo de antes, me siento débil! y cualquier alteración de este tipo me afecta bastante. Si tengo que tomarme todo esto con más calma, parece que la vida aquí no promete demasiado, no puedo quedarme con los brazos cruzados, tengo que buscar algo, la manera de salir de aquí.

De un arbusto caído y medio seco me hice un bastón, necesitaba algo donde apoyarme y también la fatalidad quien sabe -pensé, podría cruzarse en mi camino algún reptil, u otro animal, -siempre es bueno ir prevenido –pensé.
Me faltaban unos pasos para llegar al lugar, cuando a través de los arbustos, allí en los matorrales pude ver una  figura caída en suelo, me llevé un gran sobre salto. Avance rápido hasta llegar a su altura. Era una mujer rubia, aparentaba unos treinta y tantos años. Reaccione corrí a su lado, tome las constantes sus pulsaciones apenas eran perceptibles, las pupilas, no me gustó nada lo que vi. Su, su estatura: debía de medir un metro setenta y tantos, extremadamente delgada.



lunes, 13 de abril de 2015

Una pagina del libro que estoy escribiendo: (El infierno de Mónica)




Vicente se disponía a hacer la última ronda de su turno en los pasillos del segundo almacén del matadero, iba a se dirigía a uno de los tres primeros controles de temperatura de las cuatro cámaras… cuando de pronto se encontró… -pero ¿qué demonios estás haciendo aquí? –dijo.
Entre dos filas de terneros colgados de las vigas acabo de transformarse la figura de un hombre… Maldita sea Ginés quiero una explicación y rápido… ¿sabes que tengo que llamar a seguridad y que seguridad lo ara a la policía? ¿Sabes que acabas de meterme en un buen lío… ¡¡vamos explícame de una vez…!!

Señor, lo que le he contado es la verdad… siento que sea usted el que este en este momento… de verdad. Por favor ayúdeme a salir de aquí… -Si, pero como lo hago sin que esos que rondan alrededor de la nave industrial no se enteren… y sobre todo el que ha de venir a relevarme en el puesto. Señor tiene que haber alguna forma de evadir a… -Déjame pensar, ¡¡maldita sea!!.

Buenas noches Vicente, ¿buenas? Lo serán para ti. De momento llegas veinte minutos tarde, que ¿esperas que esté contento? Vamos hombre! -Ni hombre ni leches. Ten aquí tienes el informe de todos los controles… y ahora échame una mano con este carro. ¿A dónde lo lleva? -¿Dónde va a ser? A la camioneta, o a caso has olvidado el pedido de los hoteles y restaurantes… -No, pero eso, ¿no es lunes y jueves? No, es cada dia, los lunes y jueves incluye Ribera blanca… bueno basta ya de preguntas ¿Me hechas una mano o no? –Está bien… Diablos, pero que lleva aquí ¿un ternero entero? No, pero casi… venga ¡¡arriba!!.
-Iba cerca de la puerta de salida, le temblaban las manos en el volante de la camioneta –El muchacho lleva casi media hora –pensó, ahí bajo el cuerpo de la ternera. -Hola  –dijo el guarda saliendo de la cabina de control… vamos a ver… Informe de salida… está bien, trescientos kilos… lugar de destino hotel… hotel, otro hotel, restaurante y otro restaurante. Bien ya solo levanta la lona que enfoco con la linterna…

–¿Que diablos ha sido eso? No sé ha sido allí en la valla… si un fogonazo y… –bueno yo me tengo que ir. Si vale, levanto la barrera.

–-Estoy lejos –pensó no debo perder ni un momento, a ver si este sigue con vida… -he, he ¿Cómo vas? Dios mio señor me muero de frío… -vamos pasa aquí toma este trozo de manta, pero antes quítate la ropa… ahora vamos a mi casa, te pondrás ropa limpia; tienes suerte, los dos hacemos la misma talla… bueno o casi la misma… -sabes creo que a pesar de todo es tu noche de suerte, primero desactivas un sistema de cierre, después tienes la suerte de que un idiota como yo esta de turno y por ultimo… ese fogonazo en la valla evita que el guarda hubiera sentido la tentación de hurgar bajo el cuerpo de la ternera helada… Si definitivamente creo que es el dia que más te a acompañado la suerte en toda tu jodida vida. Y… si te soy sincero también lo ha sido para mí.


lunes, 3 de noviembre de 2014

Una pagina del Libro de juan (El viajero de los mundos) Este libro esta próximo a salir a la venta....




De aquí las dos y daremos un paseo. La verdad es que no tengo muchas ganas. Lo se, pero tienes que hacer un esfuerzo: dentro de un ratito vuelvo.

Sola recostada en la cama. Era ya casi de noche la habitación estaba... sembrada de penumbra. Recordó las palabras de Balena antes de la sesión. Sintió un poco de envidia de su optimismo, por no sentir esa fe y esas ganas de vivir en una persona de su edad. En su mente resonaron aquellas palabras. ―Un día el mensajero de la alegría se detendrá en tu puerta y tu sueño más anhelado se cumplirá ―había dicho el, ¿Qué significaba aquello? ―¿Qué sabe lo que me espera en el futuro? ―Pensó ¿Quién es el mensajero de la alergia? Se reincorporo de la cama como si una gigantesca fuerza le impulsara a hacerlo, le pesaba el cuerpo, le dolían las piernas se encontró delante del armario lo abrió, y como si aquella fuerza guiara sus movimientos cogió la zapatilla, el paquetito de pañuelos y regreso a la cama. Contemplo la zapatilla, a continuación el paquetito de clínex lo dejo en el cajón de la mesita... concentro su atención de nuevo en la zapatilla.

Se la llevo a el rostro ―Dios mío me estoy volviendo loca ―pensó. Vio que a la altura del talón tenía una mancha de sangre, sintió una punzada en el estómago y un sudor frio empezó a emanar de su frente. ¡¡Oh, nooo!! Tengo que calmarme, tengo que borrar de mi mente la imagen de esos cabrones. No me vais a hundir... Dios mío dame fuerzas.

―De nuevo el recuerdo de el se sobrepuso a todo, reconfortándole, colmándole de alivio. Se sorprendió reflexionando en voz alta ―¡donde estas! Por favor quiero sentir solo tu voz ¡ayúdame! solo quiero dormirme sentir, sentir aquella sensación tan dulce como cuando pusiste tu mano en mi vientre... sentí que algo se movió dentro de mi. Se llevo la mano al vientre he hizo como el. Fue ascendiendo. --

lunes, 7 de julio de 2014

Libro de Juan (Elviajero de los mundos): Una pagina


Según como se desarrollen los acontecimientos, ser feliz y morir. Todo ello, solo en un instante - ¿has visto a Karan? Si están junto al rio. Santiago es un buen muchacho, se llevan bien, es un consuelo -¿Qué te parecen los edificios de los humanos? No me gustan y por dentro menos, los pintan y los decoran con motivos muy oscuros. Mañana cuando venga Onni tendríamos que mostrarle como se utilizan las capsulas de desintegración por si acaso la situación se hiciera irreversible. –de acuerdo, se lo propondremos. -Sabes, Onni en ciertos modo me desconcierta, no sé qué pensar. Hoy, ahí en el laboratorio. Le he mostrado algunos resultados de mi investigación, después he simulado que olvidaba algo he activado el sistema visual de intuición y he visto tres imágenes que me an dejado perpleja. Solo en un instante me a modificado resultados de algunas pruevas. Y lo sorprendente es que las Ecuaciones eran correctas... y lo increible es en el breve lapsus de tiempo que lo ha conseguido. Por todos los cielos ¿Quién es ese hombre? -Ahora soy yo el que tengo algo que decir.
El otro día, allí en la sala de control, casi estoy seguro que entro  en la memoria de Cicron y consiguió activar un sistema importantísimo... Cicron empiezo a revelar datos que hasta ahora era impensable -Ocun te confieso, ese hombre, no se, a veces me da miedo. Estaba allí, lo descubrí, en el primer instante no vi de que forma lo consiguió. Sucedió delante de de mis narices, no me entere de nada.

Buenos días Elena veo que estas poniéndote guapa ¿vas a algún sitio. Pues claro que si, voy a dar la vuelta alrededor del Monasterio -Si estuviéramos en un castillo te preguntaría si ibas a esperar a tu príncipe azul, pero como estamos en un monasterio, convertido en hacienda, solo se me ocurre decir... -¡Onni! Que poca imajinacion! voy a esperar mi monje azul. ¿Quieres que te acompañe? No soy monje ni príncipe pero...!.