domingo, 10 de junio de 2012

Reflexiones de Juan (La tarde)


Reflexiones de Juan.

La tarde.

Quisiera decirte algunas cosas… te prometo
que lo are mañana si vuelve la tarde, hora aquí,
estoy gozando de la inmensidad de esta, que
pasa despacio. Parece que no tiene prisa.

Como yo, parece como si ella tampoco tuviera
que ir a ninguna parte. Aquí estoy contemplando
unas nubes Grises que se formaron en el cielo
de mi vida…y que huelen a lluvia. Aquí,
aspirando la brisa del atardecer que me trae
el fantasma de tu recuerdo…algo tuyo que sin
embargo no eres tu.

Algo que no se puede abrazar algo que
no se puede tocar, Que acompaña pero
que no da calor.

lunes, 4 de junio de 2012

Libro que estoy escribiendo: (El pasado de John)

El pasado de John PGN. 170  by   Juan Moreno

Lo poco que quedaba en pie en mi vida se
desmoronaba, sumiéndome en la desespe-
ración. Dentro de todo lo malo tuve la suerte
te de contar con cuatro verdaderos amigos,
de los que siempre están, en lo bueno y en
lo malo. Ramón, Gerard, Richard y mi ah-
hijado, sin ellos nunca lo habría conseguido.
Recordando las palabras de vuestro padre y
la promesa que le hice. El año pasado cua-
ndo cumpliste los dieciocho empecé a
moverme, busque por allí, cerca de la cabaña,
en aquel momento no había nada en venta.
Un día mientras contemplaba un documental
titulado Pueblos de montaña, era sobre esta
zona, despertó mí  interés, me puse manos
a la obra, contacte con una agencia inmobili-
aria visitamos cuatro o cinco casas pero nada,
todo quedaba fuera de mis posibilidades.
Me encantaba esta zona, si existía alguna
posibilidad era una posible compra y eso solo
sería posible através de un particular. Fui
preguntando… ya me había dado por vencido,
pare en una gasolinera con la intención de
repostar y tomar algo fresco… al ir a pagar le
pregunte al el dependiente -me dijo que no…,
pero al darme el cambio, quedo pensativo, y
pensé que dudaba sobre el cambio al fin dijo,
espere un momento he recordado algo, mi
padre, creo que fue anoche, menciono...
alguien que tiene que marcharse, y quiere
vender su casa… tenga esta es la dirección de
mi casa, si va ahora en encontrará a mi padre
por allí.
Olivia, Kristin esta casa es vuestra yo la com-
pre para vosotras. Tío John, no puede ser,
debo estar soñando, esto no puede estar
ocurriendo ¿verdad? -¿verdad que nos estas
gastando una broma? No Kristin esta casa es
vuestra. Hay una Clausula y es que hasta que
tu no complas la mayoría de edad solo podréis
abitarla bajo mi tutela, si encontramos a algu-
no de tus padres o a los dos, la casa, seguirá
siendo vuestra pero en este caso seguiréis vi
viendo bajo su tutela.


martes, 22 de mayo de 2012

Reflexiones de Juan

Reflexisones de Juan
Desde esta colina yo te digo que estoy
cansado…¡muy cansado!, de estar
siempre conmigo.

No sé si decir adiós o hasta luego…bueno
Para quedar bien, yo digo al viento, que se
Vaya por qué yo, aquí me quedo, percibien-
do la amistad apacible de las piedras.

Yo aquí me quedo percibiendo el melanco-
lico sueño de los sauces. Aquí me quedo.
Junto a mi…una vieja amiga: la Luna recos-
tada en el césped. Hablándome de tus
cosas…de tus sueños.

Mi querida luna a veces creo que te odio.
Pero, solo a veces...

sábado, 19 de mayo de 2012

Libro de Juan: (El pasado de John) PGM. 138


Libro de Juan: Elpasado de John)  PGN. 138


Siempre en todas las clases existen los marginados,
yo era uno de ellos aquel día nos aproximamos a la
orilla del rio solo con la intención de pasear, estaba-
mos , de pronto me dijeron que me tirara al agua y
les dijera si estaba muy fría para tirarse ellos desp-
ués, yo me negué, entonces los muy inconscientes
me tiraron al rio. Yo apenas me sostenía en el agua.
La corriente me iba arrastrando y apartándome de
la orilla, entonces, se dieron cuenta que habían co-
metido una negligencia. Llamaron a los profesores
ellos me gritaron que nadara hasta la orilla, pero, a
mí ya me fallaban las fuerzas, el agua seguía apartá-
ndome de la orilla ya no escuchaba sus voces solo
veía sus gestos a través de las ondulaciones del
agua. Entonces sentí  un brazo que me aferraba, em-
pecé ha notar que me deslizaba. Me ayudo a salir,
tuvimos que dar un gran rodeo para encontrar un
lugar por donde salir -¿Qué hacia el por allí? Condu-
cía un camión y se había detenido a descansar,
oyó los gritos de los compañeros, se asomó a ver.
Le debo la vida, no dudo en saltar desde una altura
considerable, es un buen nadador y mejor submar-
inista. Sabes aguanta bajo el agua mas que nadie,
es increíble… al principio una vez que él no me veía
lo observe, llevaba diez minutos sumergido yo me
asuste corrí a dar el aviso, con la suerte que encon-
tré a el viejo Richard, corrimos hacia el lugar. el, se
lanzó al agua. Tras un minuto largo emergió. Haci-
éndome el gesto con el dedo de OK. Suspire de
alivio, cuando salió, se apresuró a decirme que eso
era un secreto entre los tres y también de su com-
padre, Ramón.
¿Quieres que te cuente otro secreto? ¿sabes porque
hemos tardado tanto. Cuando veníamos se ha leva-
ntado mucho aire y ha empezado a llover, al final
una ola de espuma se ha precipitado casi vuelca la
embarcación, yo he perdido el equilibrio y he caid-
o al agua.



jueves, 10 de mayo de 2012

Soft Music to Relax "In the Night" Andrea Gherardi "Nella notte"


Reflexiones de Juan

  1. Para los románticos, los viajeros los que tienen paciencia y fe. 
    Para los que no van de prisa, para los que miran dentro de si, 
    para los enamorados que encuentran una florecilla en el camino, 
    la cogen y con su mirada de niño te la ofrecen a... ti. Para mis 
    enemigos, los que se fueron y los que se irán después que yo.

    Me gustaría tener un mundo para ofreceros, pero solo conozco 
    este... Creerme, es muy poco para ofreceros. No vale la pena 
    ¡vosotros os merecéis mucho mas!.

sábado, 5 de mayo de 2012

Libro de Juan: (El pasado de John) Pagina 96




PGN. 96

Según mis sentimientos. Perdóname, yo deseaba abrazarte…y.
Oh!...Papa te quiero. Ana mi cielo, mi pequeño tesoro te quiero
Gracias por haber venido, por brindarme este momento…te quie-
ro mi niña preciosa. Oh papa, mi papa cuanto deseaba un mom-
ento asi volver a verte y que me abrazaras como lo haces ahora
tequiero. Perdóname por no haberte conocido el otro dia, ella…
Mama conserva una fotografía tuya por ahí, Papa estas muy ca-
mbiado –si cielo ha pasado demasiado tiempo y la vida no ha si-
do digamos generosa con migo después de perderos. Pero no
vamos a hablar de cosas tristes hora. Háblame de ti ¿estudias?
Si estoy yendo a la universidad. Eso es fantástico –y también tra-
abajo ¿de qué trabajas? De administrativa, en contabilidad. Eso
esta bien.-¿quieres ver donde trabajo? Déjame que te ayude, va-
mos hacia la ventana el edificio se ve desde aquí. vaya!! En Pep-
si cola ¡que lindo!.
Dios mio hija que bonita eres ese vestido te queda lindo y cuanto
te pareces a mama. Papa pues tu no estas nada mal, Mama tub-
o buen gusto al elegirte. No hija no lo tubo. Ella siempre merece
algo mejor que yo –yo me referia en el aspecto físico…y en el pe-
rsonal supongo que todos cometemos errores. No creo que tu a-
ctuaras con mama y conmigo, de una forma consciente. Algo de
razón tienes hija pero no debería haber sido tan inconsciente…
Papa hemos quedado que no hablaríamos de cosas tristes -si mi
pequeño tesoro -¿Cuándo era pequeña me llamabas asi? Y tam-
bien mi florecilla. ¿florecilla? Si ocurre algo pareces sorprendida.
–no, no es nada ¿entonces?.
¿Dime Papa tienes alguna relación con alguien? Me refiero con
alguna mujer. No hija, Mama es la única relación, Ella es mi úni-
co amor. Me cuesta creer que un hombre tan apuesto, guapo y
educado, no se le haiga presentado… -si ha algunas, pero nada.


Волшебная композиция Хрустальная грустьпродолжение

PGN. 96


Según mis sentimientos. Perdóname, yo deseaba abrazarte…y.
Oh!...Papa te quiero. Ana mi cielo, mi pequeño tesoro te quiero
Gracias por haber venido, por brindarme este momento…te quie-
ro mi niña preciosa. Oh papa, mi papa cuanto deseaba un mom-
ento asi volver a verte y que me abrazaras como lo haces ahora
tequiero. Perdóname por no haberte conocido el otro dia, ella…
Mama conserva una fotografía tuya por ahí, Papa estas muy ca-
mbiado –si cielo ha pasado demasiado tiempo y la vida no ha si-
do digamos generosa con migo después de perderos. Pero no
vamos a hablar de cosas tristes hora. Háblame de ti ¿estudias?
Si estoy yendo a la universidad. Eso es fantástico –y también tra-
abajo ¿de qué trabajas? De administrativa, en contabilidad. Eso
esta bien.-¿quieres ver donde trabajo? Déjame que te ayude, va-
mos hacia la ventana el edificio se ve desde aquí. vaya!! En Pep-
si cola ¡que lindo!.
Dios mio hija que bonita eres ese vestido te queda lindo y cuanto
te pareces a mama. Papa pues tu no estas nada mal, Mama tub-
o buen gusto al elegirte. No hija no lo tubo. Ella siempre merece
algo mejor que yo –yo me referia en el aspecto físico…y en el pe-
rsonal supongo que todos cometemos errores. No creo que tu a-
ctuaras con mama y conmigo, de una forma consciente. Algo de
razón tienes hija pero no debería haber sido tan inconsciente…
Papa hemos quedado que no hablaríamos de cosas tristes -si mi
pequeño tesoro -¿Cuándo era pequeña me llamabas asi? Y tam-
bien mi florecilla. ¿florecilla? Si ocurre algo pareces sorprendida.
–no, no es nada ¿entonces?.
¿Dime Papa tienes alguna relación con alguien? Me refiero con
alguna mujer. No hija Mama es, la única relación, Ella es mi úni-
co amor. Me cuesta creer que un hombre tan apuesto guapo y
educado, no se le haiga presentado… -si hija bastantes mujeres.